Curtidos Garcia
Nuestra historia
Una historia que comenzó en 1941
Curtidos García nació en Barcelona en 1941 de la mano de nuestro abuelo, en una época en la que el trabajo artesanal, el cuero y el oficio formaban parte del día a día de la ciudad.
En aquellos años, la empresa estaba especializada principalmente en cuero para calzado. Pero nuestro abuelo no solo era comerciante: también fue fabricante de hebillas y llegó a desarrollar su propia marca de moda, viviendo el sector desde todos sus ángulos y entendiendo de primera mano las necesidades de quienes trabajaban con estos materiales.
Con esfuerzo, conocimiento y una enorme pasión por el oficio, fue construyendo una empresa que pronto se ganó la confianza de fabricantes, talleres y profesionales de toda España.
Sin saberlo, estaba sentando las bases de algo que más de ocho décadas después sigue vivo.
El relevo de una generación
Los años pasaron y, cuando la enfermedad obligó a nuestro abuelo a apartarse del negocio, nuestro padre asumió la responsabilidad de continuar con aquello que él había construido.
Fue una etapa de transformación y crecimiento.
A partir de los años 80, la empresa comenzó a ampliar su catálogo incorporando cada vez más fornituras, hebillas, remaches, cintas, herramientas y materiales especializados para marroquinería, confección y numerosos sectores industriales.
En una época sin redes sociales, sin comercio electrónico y prácticamente sin internet, el crecimiento se consiguió de la forma más difícil: trabajando cada día, escuchando al cliente y construyendo relaciones de confianza a largo plazo.
Fueron décadas en las que Curtidos García se consolidó como una empresa de referencia dentro del sector, reconocida no solo por la calidad de sus productos, sino también por una forma de trabajar basada en la cercanía, el compromiso y el trato humano.
Valores que nuestro padre heredó de nuestro abuelo y que siempre se han mantenido intactos.
La tercera generación
Hoy somos la tercera generación al frente de Curtidos García.
Vivimos en un mundo muy diferente al de 1941, pero seguimos creyendo en las mismas cosas.
Seguimos apostando por materiales de calidad, por asesorar a cada cliente de forma personalizada y por ofrecer un servicio cercano y honesto.
La diferencia es que ahora hemos llevado esa filosofía mucho más allá de las paredes de nuestra tienda.
Durante los últimos años hemos impulsado una profunda transformación digital que nos ha permitido llegar a profesionales, empresas, artesanos y aficionados de toda España y de otros muchos países.
Lo que antes era un negocio conocido principalmente por quienes podían visitarnos físicamente, hoy es una empresa que conecta cada día con miles de personas a través de internet.
Y aun así, seguimos intentando que cada cliente sienta que está siendo atendido por una empresa familiar.
Porque lo está.
Más de 80 años después
Cuando miramos atrás y vemos fotografías antiguas de la tienda, nos damos cuenta de todo lo que ha cambiado.
Han cambiado los productos.
Han cambiado las herramientas.
Han cambiado los canales de venta.
Ha cambiado la forma de comunicarnos.
Pero hay algo que permanece exactamente igual desde 1941:
La pasión por este oficio.
La importancia de hacer las cosas bien.
Y el compromiso de ofrecer siempre materiales de calidad acompañados de una atención cercana y humana.
Tres generaciones después, seguimos aprendiendo cada día.
Seguimos disfrutando de este sector.
Y seguimos trabajando con la misma ilusión que aquel primer día.
Porque Curtidos García no es solo una empresa.
Es una historia familiar que continúa escribiéndose desde hace más de ocho décadas.
Tres generaciones después, seguimos atendiendo a nuestros clientes como nos enseñaron nuestros abuelos: con conocimiento, honestidad y cercanía.